¿Alguna vez les ha pasado que se sientan frente a la computadora, le clican en New Post, y se les ocurren puras estupideces? A mí sí, a cada rato. Normalmente soy indulgente conmigo mismo; durante las últimas semanas no.
Estoy escribiendo un post matemágico, místico y musical titulado "Ni por todo el dinero del mundo", está chido, pero necesita pulirse. Mientras les cuento que salí vivo del primer parcial, con unos pocos rasguños aqui ya allá. El estrés está acabando con mi cerebro, me siento cansadísimo, pero... bien. Realmente no me quejo, es estrés del bonito. Y bueno, ya descansaré cuando me muera. Si tan sólo no tuviera una materia de Economía, podría leer El Capital en mi tiempo libre.
Sin embargo, en lugar de leer la disección que hace del Capitalismo un hombre blanco, barbado y que es el sueño húmedo de mi profesora (y fue mi superhéroe hace algunos años, hay que decirlo... Lástima que no haya tantas playeras de Marx como del Ché Guevara, siempre he preferido los teóricos), he estado viendo House M.D. Qué bárbaro, es buenísima. Había visto algunos episodios, me había parecido perfecta. La estoy viendo completa, no es perfecta, pero aún así está entre mis seis favoritas de todos los tiempos. Véanla, véanla. También estoy leyendo "Rayuela", a ver si ahora sí paso del tercer capítulo. Y no es que no me haya gustado, es que siempre se me atraviesa otra cosa y el libro termina por volver al librero. La maldición Cortázar.
Etiquetas: Cortázar, maldición, posteo porque puedo
