viernes 4 de abril de 2008
Yo no escribí nada sobre lo de Carlos Mota
Porque llevo años oyendo a esos pendejos. Dominan el mundo. Diseñaron mi programa de estudios. Estoy acostumbrado a pensar que "all resistance is futile". Pero me dio mucho gusto leer lo que escribieron otros. Me resultó inspirador.

La verdad, nunca he sido un gran fan de las Humanidades. No discutiré más al respecto, porque no creo que sea el lugar ni el momento, y porque acontecimientos recientes me han hecho ver que muchos de mis argumentos en contra de estas disciplinas están más relacionadas con mi percepción de muchos de los "Humanistas" que conozco, que con la naturaleza misma de las Humanidades.

Sin embargo, un argumento que jamás sostuve, ni sostendré, es que el problema con la Filosofía, la Historia, la Economía Política, etc., tal como se enseñan en una universidad pública, es que no sean útiles porque no "agregan valor económico", ni "ayudan a crear empleos". Me parece una simplificación idiota del concepto de utilidad.

La popularización de esta visión es un problema que me preocupa, principalmente porque me afecta de 9 a 11 de la mañana, martes y jueves. Verán, dentro de mi carrera de Ingeniería Mecatrónica, donde no alcanzamos a terminar los temarios de las materias por falta de tiempo, donde sería enormemente útil hacer prácticas en empresas desde ya, donde las horas del día no alcanzan para aprender y hacer todo lo que uno querría, desperdicio cuatro horas por semana aprendiendo contabilidad.

¿Alguien entiende por qué es importante para un Ingeniero saber contabilidad? Yo no. Entiendo por qué es importante para alguien que quiere poner su propia empresa, o para gente que vaya a etar estrechamente relacionada con la administración. Pero, ¿no podría esa gente hacer un MBA, pedirle unas clasesitas a su contador de confianza, o leer un pinche libro? ¿No podría mi escuela de Ingeniería concentrarse en, ya saben, ¡enseñarme Ingeniería!? ¿Será que un Ingeniero que no pretende poner su propia empresa, para "agregar valor económico" y "generar empleos" no sirve para nada? ¿Si prefiero dedicarme a la Investigación que al trabajo en la Industria, será porque estoy pendejo?

Que conste que no soy defensor de una formación estrecha, puramente Ingenieril. Adoro la idea de abrevar en otros campos de la ciencia, las humanidades, el arte, hasta la administración... pero en los que a mí se me pegue mi regalada gana. ¿Qué les hace pensar a estos pendejos que lo que llaman "formación integral" debe servirnos igual a todos? ¿Por qué suponen que, para expandir los horizontes de los Politécnicos, la mejor opción es hacernos una celda más grande?

La verdad no lo entiendo.

P.D. No dejen de leer la invitación del post anterior :)

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Afirma (pero puede arrepentirse luego) Jair Trejo siendo, en casi toda la República, las 09:30 PM | Permalink |


6 Comments:


  • At 6 de abril de 2008 08:02 PM, Blogger Don Rul

    El autor ha eliminado esta entrada.

     
  • At 6 de abril de 2008 08:02 PM, Blogger Don Rul

    Híjole, vas a decir que qué pince metiche y contreras, pero soy ingeniero y de todo lo que aprendí lo único que en realidad agradezco es contabilidad, economía y administración. Sin importar a qué te dediques tienes que saber qué demonios está pasando con la lana. Da una hueva horrible, pero puede salvarte la vida.

     
  • At 6 de abril de 2008 11:44 PM, Blogger Michel Hernandez Villanueva

    Gracias... posts como los tuyos me hacen amar aun más mi carrera.

     
  • At 7 de abril de 2008 03:09 PM, Anonymous Anónimo

    Advierto un regusto de Carlitos Mota en este post:

    ¿Qué les hace pensar a estos pendejos que lo que llaman "formación integral" debe servirnos igual a todos?

    Los chingones somos nones y no llegamos a tres (que te ayude Michel con los números).

     
  • At 7 de abril de 2008 10:48 PM, Blogger Michel Hernandez Villanueva

    Una vez mas, Michel entra a una disputa solamente por andar de metiche.

    Caray, que popular soy, jajaja.

     
  • At 16 de abril de 2008 12:48 PM, Blogger No necesito tener un nombre para firmar las entradas de mi blog

    No había leído la columna de ese hombre porque francamente leer el Milenio me da una hueva impresionante, leer a sus líderes de opinión me da mucha más.
    Como sea me dio por ir a buscar de que trataba su columna y me he quedado sorprendido.

    Yo estudio Filosofía. Estudio en la UNAM. Dejé la Ingeniería, colgué la toalla, no tenía la masa para ello.

    ¿Podría ser contratado en empresas como Unilever, Nokia, Sony o Cemex?¿Querría?

    ¿Para qué me querrían ahí?

    La mayor parte de las cosas que se hacer y que he aprendido en la carrera me alejan. Mis intereses son más irrelevantes para el mundo de los negocios que los hongos en los pies de los futbolistas de la selección mexicana que tienen que usar lotrimin. A uno le cambia la vida el estudiar Humanidades en la UNAM. Entiendo el mundo de una manera diferente a los demás porque dejo de vivir el mundo tal cual me lo dan; me enfrento con un mundo inexistente y yo soy el único maistro que puede construirlo.

    La realidad es un hacer trascendental, que no está limitado por nuestra aprehensión, sino por la comprensión de la misma.
    Si no entendemos esto, por más ingenierías, MBA's en negocios, o estudios que hagamos, vamos a convertirnos en parte de una realidad que al estar incomprendida, carece de puntos para juzgarse.

    El aceptar la realidad como nos la enseñan en todas las escuelas que no son la UNAM (perdón por esta generalidad, NO la creo, pero no se me ocurre otra forma de escribirlo), nos ayuda a no construir nada. Solamente seremos otro ladrillo más en la pared, en una pared que no entendemos.

    ¿Para que querría yo estar ahí?

    Mis ambiciones van para otro lado. Creo en la construcción de una realidad mucho menos culera para todos, estudiando negocios o administración no lo voy a lograr, porque el mundo no se va a convertir en un mejor lugar gracias a los trabajadores exitosos de empresas exitosas.



    No. El problema está en la intención profesional con la que egresan varios jóvenes de esas facultades. Quieren romper el mundo, no construirlo. Uno, que está en el mundo de los negocios, se puede topar con un dentista transformado en publirrelacionsta teniendo éxito, prosperando, aunque no fue en lo que originalmente estudió. Pero no es común hallar un filósofo de la UNAM inserto en el mundo de los negocios. ¿Por qué será?

    Simplemente porque no nos interesan esos cambios de aire. Si ese hombre tuviera una noción, al menos vaga, de lo que la filosofía es y lo que implica para alguien convertirse en filósofo, no se aventuraría a hacer una pregunta así.

    ¡¡Sofista!!


    Y para terminar...

    Espero salir de la Facultad con la intención profesional de romper el mundo. Y después, construir uno mejor. Creo que ha llegado el tiempo en el que el dialogo vale para pura madre, simplemente porque es imposible de llevarse a cabo.

    ¡ACCION!